OEA

Publicado el sàbado 25 de febrero de 2017 en “El Nuevo Herald” de Miami:

        En los tiempos de la conquista europea de nuestro continente, los pobladores hacían pactos con fines meramente defensivos u ofensivos, verbigracia el del cacique caribe Guaicaipuro en Venezuela, el del  Shawnee Tecumseh en Norteamerica, o la llamada Triple Alianza de las ciudades de Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan, en México.

          Pero el antecedente más significativo del actual Sistema Interamericano y, por añadidura, la aspiración a un continente americano integrado, lo encontramos en el Congreso de Panamá de 1826, convocado por el Libertador Presidente de la Gran Colombia (estado que incluía lo que es hoy Colombia, Ecuador y Venezuela), Simón Bolívar y organizado por su canciller Pedro Gual.

          De ese primigenio impulso y con el discurrir de las décadas, brotó en 1948, con el liderazgo del estadista colombiano Alberto Lleras Camargo, la Organización de Estados Americanos (OEA), entidad comprometida con el desarrollo, la democracia, defensa de la naturaleza y la solución pacífica de los conflictos en nuestro hemisferio.

          Sin embargo, a partir del período como secretario general de la OEA del colombiano César Gaviria, la renuncia del costarricense Miguel Rodríguez por un presunto escándalo de corrupción en su país y, sobre todo, por la más que gris gestión del chileno José Miguel Insulza, la corporación resbaló hacia una ominosa decadencia.

          Con la sabiduría, experiencia y coraje de su secretario general en funciones, Luis Almagro, antiguo canciller uruguayo, la OEA comienza a recuperar su prestigio y eficacia. La defensa que este político y diplomático ha hecho de la Comisión Interamericana de Derechos humanos (atacada por los populistas Rafael Correa, Hugo Chávez, Evo Morales, Manuel Zelaya, Daniel Ortega, Obispo Lugo…), demuestra una firme voluntad democrática.

          Y todavía es más apreciable, el empeño del señor Almagro en que se le aplique a la dictadura venezolana de Nicolás Maduro, la Carta Democrática Interamericana. Ojalá pueda lograr su propósito.